¡ Osar o no ser !
To be or not to be” (“ser o no ser”) decía Hamlet en su famoso dilema. En el idioma de Shakespeare no existe diferencia entre ser y estar. Sin embargo, no es lo mismo ir por la vida siendo de verdad que meramente estando.

Osar es atreverse. Nuestro mayor atrevimiento en esta vida es decidir Ser, en mayúscula, tal como está escrito a lo largo de este libro. Desde este Ser de verdad o plena Presencia surje nuestra Inteligencia de Valores, que no es más (ni menos) que nuestra capacidad de elegir los valores  o reglas del juego que han de gobernar nuestra vida personal y colectiva. El desarrollo personal, el desarrollo organizativo y el desarrollo social se producen en forma de espiral. (video yutube de la home de la web personal)

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Al hablar de valores casi siempre se hace referencia a los valores éticos, tales como la autenticidad, la dignidad o el amor a uno mismo y a los demás. Nuestra  Inteligencia Ética es crucial para  para nuestra supervivencia y desarrollo . Sin embargo, esta supervivencia y desarrollo también  se han de articular con otros dos ejes de valores igualmente necesarios: los pragmáticos y los “poiéticos”.  Nuestra Inteligencia Pragmática despierta  nos permite elegir valores tan necesarios como la simplicidad, el esfuerzo o la coherencia de acción, mientras que nuestra Inteligencia Poiética nos permite elegir valores emocionales tan genrativos como la alegría la imaginación o la confianza en nosotros mismos y en los demás. Estos tres ejes complementarios  configuran lo que aquí llamamos “Modelo Triaxial de Valores”

Es hora de  decidir “serenarse” (cultivar el Ser) y que  metavalores como el  amor, la confianza y la coherencia de acción gobiernen micromundos en los que disvalores  como la codicia, el temor y la incoherencia de acción  dejen de dominar  nuestra vida personal y colectiva.

Sobre el Autor:

Salvador García
“Cuando el amor entra por la puerta la ética lo recibe con una reverencia, el miedo huye por la ventana y la alegría inunda toda la casa”

Salvador García es autor del libro pionero La Dirección por Valores: gestión del cambio más allá de la dirección por objetivos. Publicado en 1997, varios años antes de que se empezara a hablar de responsabilidad social de la empresa a nivel mundial, ha sido posteriormente traducido a varios idiomas, y es una obra que ha inspirado la humanización y eficiencia productiva de muchas organizaciones empresariales en España y en otros países.

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Tras un largo período tiempo de de relativa ausencia pública por motivo de un proceso de enfermedad que le ha aportado propiedad de su tiempo y una oportunidad de nuevos aprendizajes, La inteligencia  de valores: un buen paso hacia dentro y tres hacia delante, es su nueva propuesta, en la que amplía el foco de desarrollo organizativo de su obra inicial a la dimensión subyacente de plena presencia y soberanía personal por valores y a su consecuencia última de plena salud psicológica y cambio empresarial y social.

Doctor en Medicina por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) con una tesis doctoral sobre estrés e incontrolabilidad y diplomado en Formación y Desarrollo de Directivos por la Universidad de Harvard (EE.UU), es profesor titular en el Departamento de Psicología Social y Psicología Cuantitativa de la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona (UB), donde imparte la asignatura de Formación y Desarrollo de las personas y la de Cambio Organizativo e Innovación Social. Y también es impulsor del “imagineLab” de la UB, un espacio de desarrollo personal para la innovación social definido como factoría de emprendedores por valores.

ÍNDICE

Prólogo de Karma Tempa

Agradecimientos

Introducción

I

Un buen paso hacia dentro : osar o no Ser

Capítulo 1. la Vida bien presenciada: darse cuenta y tener en cuenta

Capítulo 2 Es hora de serenarse

II

Tres pasos hacia delante:

inteligencia ética, pragmática y poiética

 

Capitulo 3 Tres tipos de valores: éticos, pragmáticos y poiéticos

Capítulo 4 La inteligencia de saber elegir valores

Capítulo 5 La inteligencia ética y la energía del amor

Capítulo 6 La inteligencia poiética y el valor de la confianza

Capítulo 7 La inteligencia pragmática y el poder de la coherencia

III

La inteligencia de valores en acción

 

Capítulo 8 Conversaciones bien presenciadas

Capítulo 9 La soberanía personal por valores

Capítulo 10 Emprender por valores y evolución del capitalismo

Capítulo 11 El liderazgo anfitrión de valores

Epílogo: ¡Bienvenida, eutopía!

GLOSARIO

ANEXO 1: Diccionario comentado de valores triaxiales

ANEXO 2: Mis/Nuestros Valores en Acción

ANEXO 3: Ejercicios para despertar la inteligencia de valores y la soberanía personal

DICCIONARIO COMENTADO DE VALORES TRIAXIALES

 

Este diccionario reúne algunos de los principales valores necesarios para generar la eutopía de otros micromundos posibles, capaces de contribuir a convertir el mundo en un buen lugar en el que vivir. Están seleccionados por su capacidad para influir y englobar otros valore, así como de ser traducibles a a conductas observables.

Según el Modelo Triaxial de Valores (MTV) cada uno de estos valores pertenece preferentemente  a uno de los tres ejes, ya sea el ético, el pragmático o el poiético. Sin embargo, todos ellos están relacionados entre sí de forma más o menos indirecta, por lo que en mayor o menor medida también se pueden ubicar en alguno de los otros dos ejes.

Ver diccionario

Agradecimiento

Importante valor ético. Del latín gratia (alabanza, estima, favor). La ética de reconocer y alabar los cuidados que otros nos proporcionan o los favores que nos hacen es una caricia emocional o muestra de estima que no solo tiene un gran valor emocional propio y ajeno, sino incluso pragmático, pues además de aumentar la autoestima de la persona a quien expresamos nuestro agradecimiento favorece inevitablemente su reciprocidad hacia nosotros. Es muy importante que el agradecimiento se traduzca en detalles, cuanto más personalizados y creativos, mejor.

Otra dimensión muy importante de este valor es el agradecimiento a todo lo que nos da la Vida en cualquiera de sus manifestaciones, desde la maravilla de la salida de sol hasta la recuperación de una enfermedad o, simplemente, la posibilidad de respirar en este preciso y precioso instante.

También es posible extender el valor del agradecimiento a los acontecimientos negativos que nos presenta la Vida, pues son fuente de aprendizaje y de crecimiento personal.

Las personas desagradecidas son bien desgraciadas. Es feo (poco agraciado) ser desagradecido.

 

Alegría

Emocionante valor poiético. Del latín alacer (rápido, vivaz, animado), pudiendo asociarse a aliger (dotado de alas, ligero) y a levis (leve). Estado de ánimo (animus = alma) muy valioso, ligero y dichoso, proveniente de la coherencia de acción de cualquiera de los otros valores, ya sean éticos, pragmáticos o poiéticos. A su vez, los potencia a todos. Lo contrario a la levedad de la alegría es la pesadez y la tristeza plomiza. Según la tradición budista, la virtud inconmensurable de la alegría es la dicha resultante del bienestar y felicidad del otro.

 

Amabilidad

Aconsejable valor ético. Es la vía más sencilla y coherente para hacer realidad el gran valor ético del amor compasivo en la Vida cotidiana. Es hermana de la calidez, de la bondad, de la alegría, del reconocimiento y del agradecimiento. Ser amable es el polo opuesto de ser odiable.

 

Amor

Metavalor ético. Entrega de vida, máxima manifestación de la generosidad. Reconocimiento de la mejor esencia del otro a partir de la propia presencia. La palabra latina amor proviene de la raíz indoeuropea amma, voz infantil para llamar a la madre.

Valor esencial para la felicidad, que surge de la presencia y que precede a la construcción de la máxima confianza. En su versión poiética generativa es de lo más ameno y necesario para la buena vida emocional y la supervivencia de la especie. Su carácter transformador y sanador hace que también sea un valor tremendamente práctico.

 

Análisis

Valor pragmático amigo íntimo de la curiosidad poiética. Del griego análysis (ana = enteramente y lisis = soltar, descomponer). Capacidad de descomponer las cosas para ver cómo funcionan.

 

Apertura

Estimulante valor poiético. Es la capacidad de abrirnos y alimentarnos de lo que está fuera de nosotros, de nuestro propio espacio vital. Resulta esencial para crearnos, para crear y para recrearnos, por lo que es fácil hablar de apertura creativa. Sin el gran valor poiético de la apertura no hay génesis ni aprendizaje ni cambio ni desarrollo. Sin apertura, predomina el estancamiento, el conservadurismo extremo y el integrismo intolerante. Cuando hemos asumido el valor de la apertura, nada humano ni divino nos es ajeno. Hermana de la imaginación, de la espontaneidad, del optimismo, de la curiosidad y de la flexibilidad.

 

Autenticidad

Valor ético fundamental. Del griego authentikós (primordial, poder absoluto, que actúa por sí mismo) y authenteo (tener autoridad, ser autor de algo, estar autorizado). Tenerte de verdad a ti mismo, ser autor original de tus propios actos, sin falsas concesiones a las circunstancias, es un valor ético esencial (aunque hay que tener en cuenta que también pueden haber auténticos psicópatas desalmados). Es hija de la presencia, hermana de la coherencia y madre de la confianza y de la rebeldía ante la falsedad y la injusticia.

 

Belleza

Precioso valor poiético. Su equivalente griego es kalos (calidad). Es la calidad de las personas y de las cosas que permite admirarlas y amarlas, y genera deleite. No es posible una ética sin estética, y viceversa.

 

Bondad

Valor ético básico. Su equivalente griego es agathos (bueno, valiente, héroe, capaz para guiar, útil, al servicio de). Es dramática la escasez histórica de líderes buenos y valientes que estén auténticamente al servicio del bien común.

 

Coherencia

Metavalor pragmático. Del latín cohaerentia (cum = con y haerens= que está adherido). La unión entre lo que se piensa, se dice y se hace es el principal metavalor de la inteligencia  pragmática; sin él todo queda en meras especulaciones idealistas. Constituye un elemento esencial del Liderazgo por Valores y de las organizaciones de trabajo atractivas y bien cohesionadas. La coherencia también se manifiesta en otros muchos sistemas naturales, tecnológicos y culturales, tales como los ecosistemas, el rayo láser, la música o los textos bien escritos.

 

Compromiso

Importante valor ético. Del latín cum (con, compañía), pro (a favor de) y missium (enviar). Comprometerse es enviarse a sí mismo a favor de una relación o una causa común. Cuando es hijo del amor y de la coherencia constituye un valor ético absolutamente necesario para cambiar la hsitoria. En su dimensión poiética se sitúa en la base de una escala de energía de implicación en la acción que va seguida del entusiasmo y posteriormente de la pasión. Sin embargo, también puede activarse para participar en proyectos de cualquier índole, incluso nocivos para uno mismo o para los demás (por ejemplo, compromiso con una banda de delincuentes).

 

Comunicación

Eficaz valor pragmático. Del latín communicatio (acción y efecto de transmitir un mensaje). Transmisión y recepción de información a compartir de forma clara, suficiente y eficaz.

 

Confianza

Metavalor poiético. Del latín confidentia; el prefijo con significa junto, todo, con, y el término latino fides, que significa fe. Su equivalente griego es empistosini, que significa «creer en». Actúa como pegamento cohesionador y como clave de arco sostenedor de los sistemas sociales. Es el principal metavalor de la inteligencia  poiética. Sin autoconfianza, sin creencia en uno mismo, no hay iniciativa, creatividad ni alegría generativa.

 

Constancia

Necesario valor pragmático. Del latín constantia: con (unión) y stare (estacionado o parado). Cualidad de estar con alguien o con algo sin moverse. Hermana de la disciplina y del esfuerzo. Es uno de los principales valores pragmáticos, sin el cual los valores éticos y poiéticos tienden a quedarse en humo. Por otra parte,  cuando se presenta de forma aislada, cosa no infrecuente, se asocia a un mero automatismo robótico.

 

Cooperación

Práctico valor ético. Es lo opuesto a la actitud de ir cada uno a la suya que caracteriza a la fragmentada sociedad actual. La generosidad ética y el interés práctico se retroalimentan entre sí como causa y efecto de la cooperación. Colaborar resulta muy práctico, y es reconfortante desde el punto de vista emocional. Es hija de la confianza, y es determinante para la creación de un futuro viable para los seres humanos.

 

Cosmopolitismo

Necesario valor ético. Del griego kosmos y polis. Por una parte, kosmos hace referencia a universo, grande y mundo, pero también a orden, belleza, Serenidad, paz y adecuación. Cuando los antiguos griegos contemplaban el firmamento en las noches estrelladas exclamaban: Kosmos! Y de ella derivan términos tan interesantes como cosmético (relacionado con el cielo, la belleza y el orden) y cosmovisión (paradigma general para explicar el mundo). Por otra, polis significa ciudad, ciudadano, convivencia, respeto, educación y saber estar, pero también multiplicidad y mucho. De ella deriva política, policía y politesse (educación en francés).

Así pues, el cosmopolitismo es el gran valor de la convivencia mundial éticamente adecuada, siendo una alternativa tanto al globalitarismo (dominio global de un capitalismo homogeneizante) como a los nacionalismos excluyentes y xenófobos. Los nacionalismos inclusivos serían, pues, expresiones identitarias perfectamente bienvenidas.

 

Creatividad

Amenazado valor poiético. Capacidad de interconectar ideas para solucionar problemas de forma novedosa, generativa y situada fuera de los marcos de referencia. Nieta de la fantasía, hija de la imaginación y madre de la innovación. Hermana de la alegría y de la diversión.  El gran valor poiético de la creatividad se encuentra comprimido e incluso amenazado por parte de El sistema educativo sometido al poder de El sistema. Muy raramente es contemplado como una de las competencias básicas de la función de liderazgo.

 

Curiosidad

Generativo valor poiético. Del latín curiositas (cuidadoso y esmerado con las cosas). Interés en saber las cosas con detalle, de forma minuciosa. Madre del aprendizaje continuo y hermana de la apertura mental, del espíritu explorador, de la creatividad y de la innovación.

 

Detalle

Delicado y práctico valor poiético. Del francés tailer (cortar en pedacitos) y del latín taliare (labrar, trabajar, pulir). El arte de tener detalles o «detallosidad» es un valor poiético sumamente útil para demostrar la veracidad de cualquier otro valor al materializarlo en pequeños fragmentos realizados con intención, mimo y de forma personalizada. Hermano del agradecimiento, de la amabilidad y del reconocimiento.

 

Diálogo

Escaso valor ético. Del griego dia (a través de) y logos (palabra). Hablar con los demás tratándolos como iguales y procurando construir verdades compartidas es un valor ético de gran trascendencia para el buen vivir en el Planeta Tierra.

 

Dignidad

Valor ético nuclear. Su equivalente griego es axioprepia (axia = valor, eje, guía, peso, digno de ser honrado y prepia = encaje, adecuación). Así pues, la dignidad o axioprepia es ni más ni menos que la adecuación o encaje de los valores que hay que tener, de las cosas de peso que merecen ser honradas, de las guías o ejes alrededor de los cuales gira nuestra buena vida, todo lo cual es la esencia de la ética y de la libertad. Podemos decir entonces que una vida indigna es una vida sin valores adecuados dignos de ser honrados, desencajada, sin peso alguno, desorientada, enajenada, esclavizada.

Cada vez se empieza a reconocer con más fuerza, incluso por parte de sectores ideológicamente conservadores pero mental y éticamente conservados, que la actual crisis económica en España y otros países de su entorno ideológico ha venido marcada en gran parte por las conductas indignas de un buen puñado de banqueros, empresarios y políticos.

La indignidad tiene mucho que ver con la falta o claudicación de ideales, con la adicción al dinero, con la corrupción, con la mentira, con la intimidación, con la manipulación, con la falta de auténtica participación y con la pobreza espiritual. También la falta de recursos materiales básicos crea condiciones de dificultad de una vida digna.

La indignación es un sentimiento fruto de la percepción de inequidad, que sirve para evitar la pasividad e impulsar a la acción en búsqueda de justicia política y social. Sin embargo, la indignación y la ira crónica generan un gran desgaste físico y mental, y no garantizan la construcción de soluciones creativas y estables, que mejor deben basarse en emociones positivas y valores y conductas generativas.

 

Dinero consciente

Valor ético pragmáticamente necesario. Del latín denarius (cada diez). El denario era una moneda romana que valía diez ases. Dinar es el nombre del dinero en muchos países árabes, y en catalán dinar significa comer. Desde la perspectiva de la Iteligencia Ética, El dinero es una forma práctica de almacenar energía o valor material para el intercambio de productos y servicios. Dentro de la inteligencia  ética, el dinero es un valor esencial cuando se gana de forma honrada y es un medio para conseguir otros valores. Cuando el dinero es un fin en sí mismo, y más a cualquier precio, no es más que dinero, y no corresponde a la categoría de valores éticos, sino meramente pragmáticos.

 

Diversión

Alegre valor poiético. Del latín divertere (alejarse de la rutina). Que el trabajo pueda llegar a ser divertido es un importante valor poiético, con más resonancia ética y pragmática de lo que convencionalmente se piensa. La monotonía y el aburrimiento en el trabajo tiene muy poca gracia ética y emocional, y es una auténtica desgracia desde un punto de vista empresarial pragmáticamente inteligente.

Su hermana la diversidad es emocionalmente divertida y fuente de creatividad, y su aceptación en la familia de los valores es una importante cuestión, no sólo emocional, sino también ética. La homogeneización cultural es una retorcida fantasía típica de dictadores, de eficientistas globalitarios y de líderes de todo tipo de sectas.

 

Eficiencia

Pragmático valor. Conseguir los máximos resultados con los mínimos costes de recursos, energía y tiempo es el valor pragmático por excelencia. La efectividad es eficiencia + eficacia (conseguir los objetivos que se proponen con un coste adecuado). Un ejemplo: matar una mosca con una bala de cañón es indudablemente eficaz, pero no es nada eficiente, por lo que resulta inefectivo. La sabiduría o inteligencia  ética plantea: ¿seguro que hay que matar moscas? Casi nunca se cuestiona la eficiencia a costa de qué. La adición de una adecuada dimensión ética y emocional a la eficiencia daría lugar a una nueva palabra: la «euficiencia».

 

Empatía

Valor ético muy práctico. Del griego en (en) y pathos (sentimiento, emoción). inteligencia  interpersonal consistente en ser capaz de ponerse en la piel del otro. Es la antesala del amor compasivo y de la solidaridad activa. También resulta esencial para poder persuadir o para vender algo a alguien.

 

Emprendimiento

Pragmático valor poiético l. Del latín prendere (prender, unir dos cosas, iniciar un fuego). Emprender es tener el valor de atreverte a crear un nuevo proyecto con sentido propio. Es la disposición vital de construir tu propio guión de vida y con la mejor compañía posible. Lo contrario es ser dependiente, someterte y dejarte llevar por la inercia de la corriente predominante, vaya el río donde vaya. La iniciativa emprendedora es la esencia de la libertad humana  para  imaginar, para llevar a cabo lo imaginado y para obtener beneficios materiales, éticos y emocionales con ello, lo cual es la base de la prosperidad. Sin la energía generativa de este importante valor poiético se cae en la lacra de la burocracia, la ineficiencia, la monotonía y la desmoralización, e incluso se pone en peligro la supervivencia de la especie.

 

Entusiasmo

Valor poiético semidivino. Del  griego enthusiasmós (éxtasis), compuesto por en = dentro y theós = dios. Estado anímico de creer que se puede con todo (omnipotencia), que se sitúa mas allá del mero compromiso y es precedente a la pasión. Surge desde una combinación de presencia, autoconfianza, sentido y libertad. Es un valor organizativo escaso y altamente deseable, de la familia española del empowerment y del engagement. ¿Por qué será que a tan pocos «recursos humanos» les entusiasma ir a ser «gestionados» y «optimizados» los lunes por la mañana?

 

Esfuerzo

Valor pragmático imprescindible. Energía necesaria para conseguir la materialización de cualquier otro valor. Aparece cuando sus beneficios son mayores que la incomodidad de romper una inercia o de dejar de hacer otra cosa más agradable. Se anima cuando el objetivo se sitúa a medio o largo plazo, más allá del impulso inmediato. Muchas veces es requerido por la inteligencia  ética para que esta se llegue a materializar.

 

Espontaneidad

Amenazante valor poiético. Del latín sponte (por sí solo, sin ser obligado). Este gran valor de la inteligencia  poiética es el principal antídoto de la burocracia y la mediocridad. Se ve habitualmente asfixiado por el exceso de estructuras de control característico de las organizaciones verticales convencionales, que puede llegar a matar la libertad, la iniciativa emprendedora y el ánimo de las personas. Es un grave error histórico confundir la buena organización con la burocracia o poder de los oficinistas (del francés bureau = escritorio de oficina y del griego kratos = gobierno, poder).

 

Flexibilidad

Adaptativo valor pragmático. Del latín flexibilitas (doblar). Facilidad para plegarse o adaptarse a la voluntad de otros y para adaptarse a los cambios de acuerdo a las circunstancias. Es un acto en libertad en la medida que surja de un estado de presencia o plena con(s)ciencia.

 

Generosidad

Generativo valor ético. Del latín genus (nacimiento, engendrar, suceder, devenir, generar, y también origen, raza, estirpe, familia, generación). En sánscrito, janati es engendrar. Así, generosidad significa nobleza heredada de los mayores, de buena raza, biennacido. De la misma raíz se deriva también genio, genuino y generosus (abundante). Es una de las principales paramitas o virtudes budistas. Dar desde la percepción de abundancia tiene una gran resonancia ética y poiética. Entendida como dar y darse sin esperar nada a cambio es un valor muy próximo al amor compasivo y a la confianza profunda. Acostumbra a funcionar como un boomerang: volviendo al lugar de origen incluso con más fuerza. Hermana de la auténtica cooperación y clave para un futuro viable para la especie humana.

 

Disciplina

Útil valor pragmático. Del latín disciplina (enseñanza, educación). Hermana de la constancia y del esfuerzo. Cuando es impuesta desde fuera es un corsé ortopédico; sin embargo, cuando surge libremente desde la presencia es una fuerza de enorme valor pragmático para hacer que los sueños se hagan realidad y para traducir cualquier propósito en acciones concretas.

 

Honradez

Antiguo valor ético. Del latín honoratus (actuar con honor). Pasar por la Vida con dignidad, sinceridad e integridad es un gran honor. Y si ha sido así ocupando un cargo público, cosa no imposible, puedes darte tú mismo una noble medalla, pues dada la gran escasez de buenos jefes y líderes, ellos difícilmente van a hacerlo.

 

Humildad

Práctico valor ético. Del latín humus (tierra). La virtud ética de reconocer las propias limitaciones humanas amortigua los riesgos derivados del exceso de valentía, facilita enormemente el aprendizaje, tiene un gran efecto desestresante y favorece la aproximación de los demás, amigos, familiares y clientes incluidos. Es, pues, un valor ético de gran resonancia pragmática y poiética. En su significado tradicional se ha asociado a algo propio e incluso definitorio de los de abajo, de las clases humildes. De hecho, su equivalente griego es tapinós (bajo, insignificante). Sin embargo, la humildad es un valor esencial del auténtico liderazgo, por más que no esté nunca contemplado en los listados convencionales de las llamadas competencias  emocionales que caracterizan al buen líder.

 

Humor (sentido del)

Valor poiético de lo más serio. Pura y contagiosa salud mental, especialmente cuando se aplica a uno mismo es Maslow incluye la playfulness (carácter juguetón) en el grupo de valores ónticos o valores del Ser asociados al desarrollo personal más elevado, por encima de su famosa pirámide. Puede considerarse prudente desconfiar de los «grandes maestros» que nunca juegan ni ríen.

 

Idealismo

Valor ético de lo más generativo. Del griego idea (forma o apariencia). La perfección ideal siempre es mayor que la realidad ordinaria de las cosas, pero sirve para alimentar el impulso ético de creer que cambiar el mundo es posible, sin lo cual realmente no lo sería. La ausencia de idealismo entre los jóvenes es el mayor indicador de éxito desmovilizador de El sistema político-económico imperante, más conocido por El sistema.

 

Imaginación

«Peligroso» valor poiético. Su equivalente griego es fantasia (revelar, sacar de la oscuridad). Innovar no significa únicamente desarrollar nuevas tecnologías, sino estimular sus precursores psicológicos, que son la fantasía, la imaginación (que en griego antiguo son la misma cosa) y la creatividad. La imaginación es sacar de la oscuridad, de la «nada», recursos y talentos preexistentes. «Imaginación al poder» fue un eslogan característico de la revuelta estudiantil de mayo del 68 en Francia. El poder político está muy interesado en amputar la imaginación, la creatividad y la libertad interior de los ciudadanos a través de El sistema educativo, y hay que reconocer con tristeza que su resultado está siendo excelente para sus intereses de control social.

 

Ingenuidad

Valor ético radical. Del latín ingenuus (natural, puro, no alterado, nacido libre). Voluntad de contemplar la realidad como algo que puede ser más puro, menos contaminado y radicalmente diferente. Madre de la utopía, de la imaginación y la innovación.

 

Innovación

Revitaliznte valor pragmático. Introducción de algo radicalmente nuevo seguido de aceptación, de aplauso entusiasta… y de ovación. Es la hija pragmática de la imaginación poiética. Sin ella no habría progreso tecnológico ni social, aunque si se desconecta del eje ético este progreso tiende a ser desequilibrado e incluso peligroso para el bienestar y la supervivencia de la especie humana. No todas las innovaciones tecnológicamente posibles son ética y emocionalmente convenientes.

 

Integridad

Importante valor ético. Cualidad de íntegro: completo, entero, consistente, sólido, cohesionado, imparcial, pleno, vital, sano, sin fisuras, auténtico, intacto, inocente, coherente, unificado, confiable, valorado, construido.

Cada una de los sinónimos correspondientes al gran valor ético de la integridad tienen su antónimo exacto: incompleto, roto por dentro, blando, frágil, insolidario, fragmentado, parcial, vacío, mortecino, enfermizo, quebrado, falso, contaminado, culpable, disociado, separado, no creíble, desprestigiado, destruido.

La integridad, consistencia o solidez declarativa entre lo que se dice y lo que se hace es un valor de la inteligencia  ética hermanado con el metavalor valor pragmático de la coherencia, que resulta básico para generar confianza y moverse eficazmente en contextos de incertidumbre y alta complejidad adaptativa.

 

Intuición

Reprimido valor poiético. Del latín intueri (in = interior y tueri = contemplar, mirar o velar por algo para protegerlo). Gran valor poiético generador de espacios de posibilidad y proveniente de la claridad y percepción global de las cosas que da el estado de presencia.

 

Justicia

Escasísimo alor ético. La percepción de equidad entre lo que se da y lo que se recibe tiene un gran valor para la motivación y el bienestar emocional en el trabajo. A nivel legal, el gran valor ético de la justicia está tristemente relacionado con el gran valor pragmático del dinero para financiar abogados con la suficiente astucia, dedicación e inteligencia  verbal para poder eludirla sin contemplaciones éticas ni poiéticas. Su carencia explica buena parte de la historia de la humanidad, la actual incluida.

 

Libertad

Valor ético sumamente práctico y poiético. Su equivalente griego es eleftheria, que incluye la palabra eros (amar).  La palabra inglesa para libertad, freedom, proviene de una raíz indoeuropea que significa amar. ¿Será que la mayor expresión de amor es la libertad y la esclavitud el máximo desprecio? La combinación de amor y libertad es una experiencia cumbre en los seres humanos.

Aunque forma parte esencial del impulso emprendedor, la libertad de pensamiento y de expresión es probablemente el valor ético-poiético más importante por descubrir y construir en el mundo de la empresa convencional. Su ausencia, relacionada con la falta de confianza, de valentía y de coherencia, explica buena parte de la ausencia mental y falta de iniciativa creativa de muchísimos «recursos humanos», lo que se puede denominar absentismo psíquico.

 

Orden

Bonito valor pragmático. Su equivalente griego es cosmos (universo, joya, paz, adecuación). Tener cada cosa en su lugar es un precioso valor pragmático con toques emocionales, gran generador de tranquilidad, funcionalidad y eficiencia. Hermano de la armonía y la belleza. Sin el equilibrio de otros valores como la libertad, la espontaneidad y la imaginación puede caer en el más penoso aburrimiento, convirtiéndose entonces en enemigo acérrimo de la creatividad.

 

Paciencia

Junto con la humildad y el buen humor, es uno de los valores más atractivos, prácticos y saludables. Y también uno de los más ausentes en nuestra cultura occidental. Valor de resonancia ética y poiética, asociado a estar en paz con uno mismo y con los demás. Tiene un gran sentido pragmático para conseguir lo que nos proponemos. Su pérdida, asociada a irritabilidad, es una de las señales más precoces de estrés o sobreesfuerzo adaptativo. Es una de las virtudes budistas esenciales.

 

Paz

Valor final. Hija de la presencia y del amor y madre de la paciencia. Vivir y morir en paz es lo más importante en la Vida. La falta de paz en el mundo es reflejo directo de la falta de paz interior de los seres hmanos.

 

Precisión

Elegante valor pragmático. Del latín praecisio (bien cortado y delimitado, exacto, sin sobras). Pensar, hablar y actuar de forma impecable, sin que falte ni sobre nada, es un bello valor pragmático. Hermana del rigor y de la eficiencia.

 

Prudencia

Cuidadoso valor pragmático. Del latín pro (hacia delante, por adelantado) y videntia (cualidad de ver). Ver por adelantado es un valor muy práctico para disminuir el riesgo. Hermana de la intuición y madre de la seguridad. Su exceso se basa en el miedo e impide la espontaneidad y la iniciativa creativa.

 

Realismo

Necesario valor pragmático. Facultad humana pragmáticamente imprescindible para que las utopías lleguen a poder ser eficazmente transformadoras de la realidad. Proceso asociado a la activación del hemisferio izquierdo del cerebro, racional y analítico, especialmente en la corteza del lóbulo prefrontal.

 

Reconocimiento

Valor ético muy práctico y poiético. Identificar y distinguir la valía de una persona entre las demás, sin darla por común o ya conocida, es una práctica de altísimo valor motivacional, sobre todo cuando se asocia a detalles personalizados. Es hijo del agradecimiento y de la justicia, y padre de la dignidad y del alto rendimiento. Valor ético con importantes consecuencias pragmáticas y poiéticas. Es un valor esencial del buen liderazgo, y su carencia es una de las principales causas del clima de apatía en las organizaciones convencionales. Dada la carencia habitual de buenos jefes, es importante desarrollar la propia capacidad de identificación y recompensa del trabajo bien hecho.

 

Respeto

Valor ético por excelencia, cuya sola existencia configuraría otro mundo mejor verdaderamente posible. Del latín respectus (respecto a). Es la consideración y cuidado activo con respecto a uno mismo, a los demás y al medio ambiente. Hermano del amor compasivo y de la benevolencia (bene volere o querer el bien del otro). No debe confundirse el respeto con el acatamiento ciego ni con el sometimiento al poder, ambos inhibidores del aprendizaje.

 

Resolución

Útil valor pragmático. Del latín re (volver a) y solvere (soltar, desatar). Desatar dificultades y solucionar problemas una y otra vez, haciéndolo con buen ánimo, decisión y eficiencia es una gran muestra de profesionalidad. Hermana de la espontaneidad y antídoto de la mediocridad. Resulta lamentable su ausencia en las organizaciones burocráticas, en las que la seguridad derivada de poder recurrir a las normas y procedimientos conlleva muchas veces la existencia de procesos extremadamente lentos y enrevesados.

 

Responsabilidad

Valor ético. el latín respondere (dar correspondencia a lo prometido, capacidad de respuesta). Es el elemento que equilibra tu posible mal uso de la libertad, constituyendo entonces la aparición de la madurez. En la gran mayoría de ocasiones, la llamada Responsabilidad Social de la Empresa se reduce a un pequeño apunte contable de gran valor marketiniano, que pretender aliviar más que expandir la conciencia de los propietarios.

 

Rigor

Recto valor pragmático. Del latín rigor (regir, dirección recta de las cosas, también frío extremo). Hacer las cosas bien, con seriedad, rectitud y precisión es un notable valor pragmático. No debe confundirse el rigor con el rigor mortis, especialmente a nivel académico.

 

Salud

Manera inteligente de vivir de forma autónoma, solidaria y gozosa. Su cuidado es un valor ético, pragmático y poiético. Es un estado de bienestar físico, psicológico y social que puede promoverse a nivel práctico a través del despertar de una Plena con(s)ciencia, que incluye alimentación adecuada, ejercicio físico, práctica regular de meditación y despliegue de la inteligencia  de valores.

 

Seguridad

Valor pragmático. Del latín securitas (estar sin cuidado, sin preocupación). Creer que no hay riesgo para la integridad física y emocional es un gran valor práctico para el bienestar emocional. Madre de la confianza e hija de la prudencia. Su búsqueda constante –expresada en la disposición de estructuras externas e internas de control– se basa en un exceso de temores y constituye un obstáculo para la aparición de otros valores poiéticos tales como la espontaneidad, la curiosidad, la imaginación, la libertad o la alegría.

 

Simplicidad

Precioso valor pragmático. Del latín simplicitas (plegado una vez). Hacer las cosas de forma sencilla, sin dobleces ni redundancias es un elegante valor pragmático, con grandes aromas éticos y poiéticos. Hermana de la autenticidad y de la sobriedad. Dejar de complicarse la Vida aparentando y consumiendo más de lo necesario es clave para la felicidad y supervivencia de la especie humana. Es antídoto de la burocracia, un conocido veneno de la eficacia, de la eficiencia y de la efectividad. Valor incompatible con las intrigas de poder y las jerarquías que forman parte de la realidad de las grandes instituciones políticas, empresariales, académicas y religiosas.

 

Servicio

Elevado valor ético. Del latín servus (siervo, esclavo). Bien intangible de alto valor material ofrecido por determinadas personas para responder a las necesidades de otras. El servicio a los demás es uno de los valores que Maslow coloca por encima de su famosa pirámide de necesidades psicológicas en búsqueda de la felicidad.

 

Sinceridad

Escaso y amenazante valor ético. Del latín sincerus (puro, simple, sin doblez, de una pieza, no alterado en su unicidad). Es hermana de la autenticidad, de la transparencia y de la honestidad. Gran valor ético para generar confianza y adhesión de los demás. Su ausencia entre los políticos explica buena parte de su falta de liderazgo e incluso del desprecio galopante que generan entre la ciudadanía.

 

Sobriedad

Práctico valor ético m. Del latín sobrius (moderado), proveniente de la raíz indoeuropea s(w)e y ebrius (ebrio, borracho), viniendo a significar «tener control sobre sí mismo». Es un valor ético-pragmático clave para un decrecimiento inteligente que permita conservar los recursos naturales del planeta para las generaciones venideras. También tienen una gran resonancia estético-emocional.

 

Solidaridad

Escaso y crucial valor ético. Del latín solidus (sólido). Valor ético cuya ausencia genera las mayores inequidades de nuestro planeta. Se refiere a algo íntegro, coherente, adherido, entero, substancial, confiable, con continuidad, que no tiene fisuras o quiebres. Es lo opuesto a blando, falto de integridad o entereza, parcial, roto, corrupto, fragmentado, incoherente y distante. Alileggíi es el equivalente griego de solidaridad, y significa cercano a los otros. El prójimo no siempre es percibido como alguien próximo o cercano a quien debamos apoyar.

 

Tolerancia

Respetable valor ético. Del latín tolerare (soportar, aguantar, y también levantar, quitar). Respetar a una persona aunque sus opiniones o acciones resulten diferentes a nuestro criterio de lo que es adecuado, sin reaccionar de forma automática y agresiva, muestra un alto grado de dignidad y de presencia. Su desviación y negación máxima es el fundamentalismo y el integrismo, elemento bloqueador de la inteligencia  ética y que en ningún caso se ha de confundir con la integridad.

 

Transparencia

Valor ético básico. Del latín trans (de un lado a otro) y parere (aparecer, comparecer y también obedecer, al servicio de). Obligación ética de dejar aparecer cualquier cosa que exista. Hermana de la fidelidad, la sinceridad, la honestidad y la autenticidad. Su defunción en política huele a cadáver desde tiempos inmemoriales.

 

Optimismo

Necesario valor poiético. Del latín optimus (muy bueno o buenísimo). Previene de la apatía y el desánimo frente a las crisis y las adversidades al permitir ver el lado bueno de la realidad y generar así expectativas positivas. Hijo de la confianza y hermano de la esperanza y de la alegría.

 

Pasión

Enorme valor poiético. Del latín passio (padecer, sufrir, tolerar) y del griego pathos (todo lo que se siente o experimenta, estado del alma). Palabra raíz de «compasión» o sintonía con el padecimiento del otro. Estado de ánimo motivado que se sitúa más allá del entusiasmo y del mero compromiso.

Su mantenimiento crónico resulta un sufrimiento al someter a gran desgaste todo el organismo. Valor altamente generativo, asociado al sentido de la acción. Junto con el ethos y el logos es uno de los tres elementos esenciales de la retórica persuasiva aristotélica. Resulta verdaderamente triste ver a jóvenes apáticos sin pasiones en la Vida. Es inimaginable un líder o un comunicador apático.

 

Valentía

Infrecuente y emocionante valor poiético. Del latín valentia (que vale o tiene salud y vigor.). El equivalente griego de valentía es andros (varón), lo que indica la antigüedad de nuestro machismo reflejado en el lenguaje. Coraje necesario para atreverse a ser uno mismo y decidir a qué dices «sí» y a qué dices «no» en la Vida según tus valores. Es una energía necesaria para ser coherente entre lo que piensas, lo que sientes y lo que haces. Así pues, podemos decir que es hermana de la confianza y madre de la ética y de la coherencia. Nos falta valor, y nos faltan valores, para nuestro pleno desarrollo personal y colectivo.

Libro La dirección por valores
Libro La dirección por valores

La Inteligencia de Valores:

Un buen paso hacia dentro y tres hacia delante

“El equilibrio entre la elección de valores éticos, pragmáticos y emocionales basado en conversaciones bien presenciadas con uno mismo y con los demás”

Acerca del libro

Acerca del libro:

Con un enfoque de psicología humanista y situándose en la frontera entre el ensayo divulgativo y  el libro de crecimiento personal, el autor plantea en esta evolución más radical y sistémica de su anterior obra La Dirección por Valores que, si queremos tener una vida, unas empresas y unas sociedades más sanas y felices, ha llegado el momento de “presenciarnos” (darnos cuenta y tener en cuenta) y despertar nuestra inteligencia  para saber elegir y aplicar nuevos valores éticos, pragmáticos y emocionales .

 

Siguiendo su modelo de tres ejes (“Modelo Triaxial”) , se trata de saber  elegir y aplicar no solo más valores éticos como la autenticidad, el agradecimiento o el amor compasivo, sino también más valores pragmáticos como la simplicidad, la eficiencia o la coherencia de acción y más valores emocionales generativos (“poiéticos”) como la alegría, la imaginación o la confianza en nosotros mismos y en los demás. El lema es: ¡Salud y valores!

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Nos faltan valores para nuestro plena salud personal, organizativa y social.

Tal como define la OMS,  nuestra plena salud  es el resultado de un equilibrio entre tres dimensiones relacionadas: la biológica, la psicológica y la social. Así, la falta de circulación en una arteria coronaria,  el agotamiento vital y el materialismo  urbano competitivo son fenómenos cuya conexión está  médicamente demostrada .

Este enfoque “biopsicosocial” orientó mi trabajo como médico durante más de quince años, llegando a realizar una Tesis Doctoral sobre estrés, cardiopatía isquémica  y percepción de control en el Hospital de Sant Pau de Barcelona.  Hasta que, durante una estancia de formación de postgrado en la Universidad de Harvard,  empecé a comprender y conectar que por debajo de todos estos fenómenos que tanto me interesaban estaba el tema de la consciencia y de los valores. Fue un descubrimiento que ha orientado toda mi vida profesional y personal, con grandes  errores y grandes aprendizajes incluidos.

De hecho, ya en 1976 , en el X Congrés de Metges i Biòlegs en Llengua Catalana se definió la salud como “la manera de vivir autónoma, solidaria y dichosa”. Autonomía, solidaridad y dicha son grandes valores o guías de autogobierno.  Así, la falta de soberanía personal o libertad interior, la codicia legitimada por el sistema y la  falta de auténtica alegría definen a una persona, unas organizaciones  y una sociedad carentes de plena salud, e incluso gravemente enfermas en muchos casos.

Vivimos una época a la vez dura y fascinante. Estamos en un  estado de transición desde el hacer para llegar a ser (a costa de lo que sea) al Ser para hacer, desde las organizaciones de trabajo verticales a las organizaciones horizontales y co-creativas, desde la sociedad capitalista convencional (con todas sus ventajas y carencias) a otro tipo de sociedad más humana, basada en  el depliegue personal y colectivo de una mayor inteligencia de valores éticos, pragmáticos y emocionales que, de momento, podemos llamar, simplemente, “postmaterialista”.

Necesitamos Inteligencia de Valores para saber vivir, trabajar y compartir

Mi propia definición de salud biopsicosocial propia de una sociedad “postmaterialista”: el equilibrio mutuo entre saber vivir, saber trabajar y saber compartir. Quien sabe trabajar pero no sabe vivir ni compartir es un laboradicto, que acumula grandes riesgos de enfermar por estrés. Quien sabe vivir pero no sabe trabajar ni compartir es un vividor socialmente inútil. ¿Y cómo vamos a saber ni poder compartir si no sabemos trabajar ni vivir?.

Al hablar de valores casi siempre se hace referencia a los valores éticos, tales como la autenticidad, la dignidad o el amor a uno mismo y a los demás. Esta  Inteligencia Ética es crucial no sólo para nuestra plena salud sino  para nuestra supervivencia y desarrollo  como especie humana. Sin embargo, esta supervivencia y desarrollo también  se han de articular con otros dos ejes de valores igualmente necesarios: los pragmáticos y los “poiéticos”.  Nuestra Inteligencia Pragmática despierta  nos permite elegir valores tan necesarios como la simplicidad, el esfuerzo o la coherencia de acción, mientras que nuestra Inteligencia Poiética nos permite elegir valores emocionales tan genrativos como la alegría la imaginación o la confianza en nosotros mismos y en los demás. Estos tres ejes complementarios  configuran lo que llamo “Modelo Triaxial de Valores” y que otros autores también lo están haciendo

Necesitamos valores como  guías  de autogobierno y liderazgo. Necesitamos imaginación para saber vivir. Necesitamos generosidad para saber compartir. Y también necesitamos simplicidad y coherencia de acción para saber  trabajar.

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